"Quiero llegar a ser Michael Jackson"
Justin Bieber quiere dejar en claro que a los 17 años es un chico normal, al que le gusta jugar al fútbol y mirar películas cuando no está recorriendo el mundo cantando o promoviendo sus discos. En Los Angeles, en una presentación de prensa para promocionar su album navideño Under the Mistletoe , que debutó en el primer puesto de ventas en los Estados Unidos, habló con Clarín y otros pocos medios internacionales sobre todo, menos sobre su conocido romance con la cantante Selena (ver “Busco...
). En la nota sólo la nombrará eufemísticamente, después de que sus publicistas le avisen a la prensa que si se le pregunta por ella la entrevista será inmediatamente cortada. A la altura de esta nota el juicio por paternidad que le estaría por hacer una fan no era de público conocimiento. Cuesta conciliar esa imagen tan “rockera” y audaz con la del chico que asegura que si pudiera ir a algún lugar sin ser reconocido, iría a….¡Disneyworld! Justin entra a la sala dándole la mano a los periodistas que encuentra más cerca, serio, vistiendo pantalón y camisa caqui y el habitual chaleco de jeans celeste. Una cadena pesada cae de su cuello. Curiosamente ese día estrena su nuevo peinado, en punta para arriba. “Yo soy más que un peinado”, repetirá un par de veces entre otros clichés. Se lo ve maduro y bastante dulce, como saben muy bien las millones de fans que suspiran a diario por él.
En tu visita a la Argentina algunas de las chicas lograron entrar corriendo al hotel. ¿Te asusta la idea de que hubieran podido tirarse encima? Sé que eso no va a pasar porque tengo una muy buena seguridad alrededor. Y yo sé que mis fans no quieren lastimarme; no me da miedo eso. Ellas sólo quieren besarme (se ríe), y no me asusta que me besen. No voy a dejar que se acerquen tanto como para que estén todas encima de mí, pero eso es lo peor que me puede pasar. La pasé muy bien allá. Todo el tour por Sudamérica fue una experiencia realmente alucinante.
¿Qué es lo más raro que te ha pasado con un fan? Es surrealista para mí todavía sentir cómo gritan mi nombre todo el tiempo, aunque hayan pasado dos años me cuesta acostumbrarme. Algunos chicos y chicas se tatúan mi nombre en su cuerpo, eso me parece raro.
¿Fuiste fan de alguien con esa intensidad? No de esa manera, no. Me inspiró muchísimo Michael Jackson. Quiero llegar a ser como él, a tener su nivel, algún día. Nunca tuve la chance de conocerlo. Cuando vine a Los Angeles por primera vez me enteré de que él estaba viendo la película Up en el teatro El Capitán de Hollywood, justo enfrente de donde yo estaba ensayando. Crucé corriendo, pero ya se había ido. Fue mi única chance y la perdí.
¿De qué manera te inspiró? Miré su carrera aunque no supe mucho de su vida. Estudié su música y su baile. Creo que fue un gran entretenedor. Aprendí de Michael Jackson a querer ser el mejor. Si no voy a tratar de ser el mejor creo que no vale la pena viajar por el mundo cantando y dando entrevistas. Yo quiero ser el mejor, no el segundo mejor.
¿Tuviste que hacer sacrificios como él? No. El perdió su infancia al comenzar con su grupo a los 8 años. Por lo menos fui al colegio, casi termino la secundaria, experimenté bastante creciendo.
Se dice que Kanye West, Chris Brown y Will I Am van a estar en tu próximo álbum y que va a ser espectacular. ¿Qué podés adelantar? Se va a llamar Believe y saldrá en febrero o marzo. Tuve la suerte de que esos artistas quisieran colaborar conmigo, pero no quiero anticipar más. Es como ocurre con los I-phone, te matás por tener el 4S, pero ya estás pensando en como será el I-phone 5. Digamos que mi disco navideño es el 4S. Van a tener que esperar para ver el 5.
YouTube te hizo famoso. ¿Qué opinás de la ley que podría encarcelar a quienes suben videos de covers a YouTube? Sería una locura. Me encanta ver a mis fans haciendo covers míos, por ejemplo, me divierto muchísimo mirándolos. Yo no hubiera sido descubierto de no haber sido por You Tube.
¿Cuáles eran tus expectativas cuando tu madre subió tus primeros videos? Es que no fue ella quien los subió, fui yo. La idea fue mía y ella me ayudó a hacerlo. El tema es que quería enviarles mis videos a familiares y amigos y pesaban mucho para mandarlos por e-mail. Así nació la idea. Y explotó.
¿Cómo te relajás cuándo no estás de gira? Ahora cuando termine voy a ir a la casa de mi amigo Ryan. Cada vez que tengo una pausa la paso con él y eso me mantiene sano. Su papá fue mi entrenador de fútbol cuando yo tenía 8 años, así que crecimos juntos, le puedo decir cualquier cosa y él me acepta y no me juzga. A él no le importa si yo soy famoso. Me gusta rodearme de gente que me diga la verdad. Muchos eligen rodearse de aduladores que les dicen que sí a todo. No es mi caso, yo siempre prefiero que me pongan en mi lugar.
¿Qué te conmueve? ¿Qué cosas todavía te maravillan? Me encanta actuar, es mi parte favorita de este trabajo; ser capaz de cantar las canciones que escribí y poder ver las sonrisas en las caras de los chicos; eso es muy importante para mí. Todo vuelve a mis fans, ellos me han bancado desde el primer día, cada vez que veo que hay 10.000 fans afuera en el hotel, ser capaz de pararme en el balcón y saludarlos y ver los felices que se ponen, ése es un sueño hecho realidad. El que me queda todavía por concretar es ganar un Grammy.
¿Planeás lanzarte también como actor? Me veo actuando, ahora mismo estoy trabajando en un guión con Mark Wahlberg. Pero al final, cantar va a ser mi actividad número uno; no voy a ser un cantante convertido en actor.
Creaste una fundación, It Gets Better Project, para acabar con el bullying (acoso y bromas de mal gusto en las escuelas). ¿Es algo que experimentaste en carne propia? El bullying es terrible, porque crea una cadena. La gente tiene que saber que puede contarle a otro si alguien lo está molestando. Porque a veces se callan y luego se encierran a llorar en su casa y eso es muy triste. A mí me ha pasado y lo he visto con amigos cercanos. La gente joven puede ser muy dura.
¿Qué ves al mirarte en el espejo? Veo a Justin, una persona normal. Una persona a la que Dios bendijo con una voz. Y que está tratando de usarla de la mejor manera que tiene a su alcance.
Su voz en un punto justo
No es el primer artista pop en grabar un álbum navideño, pero pocos pueden como Bieber colocarlo en el primer puesto de los ránkings de Billboard, su tercer número uno en poco más de dos años de carrera. El joven maravilla canadiense lleva vendidos 12 millones de discos convencionales y 40 millones en formato digital. A pesar de la tremenda popularidad él parece preocupado en ver qué piensan los periodistas de su disco navideño, Under the Mistletoe , en el que incluye un dueto con Mariah Carey ( All I Want for Christmas is You ) y otro con su mentor, Usher ( Chestnuts Roasting on an Open Fire ).
“La canción que más me gusta es Fa La La , con Boyz II Men. Pero Drummer Boy es un lindo cambio, ¿no?”, pregunta Justin buscando complicidad. En Drummer Boy toca la batería e incorpora al rapero Busta Rhymes. Suena menos pop y bastante diferente a todo lo que ha hecho hasta ahora y prepara la transición para su tercer álbum solista, Believe , que estará en el mercado para cuando él cumpla 18, el 1° de marzo. El cantante dice que no quiso escuchar otros discos navideños para no influenciarse y que planea pasar sus festividades junto a su familia en el pueblo canadiense donde se crió, Stratford, en Ontario, porque su abuela cumple años en Navidad. “Nuestras fiestas son sencillas, cada uno lleva un regalo, tiramos el dado y los vamos repartiendo”.
Justin asegura que quiso darles a sus fans este álbum porque sabía que no llegaba a Navidad con el otro. “Fue difícil concentrarse en la temática en agosto, pero me esforcé y con suerte algunas de estas canciones se convierte en un clásico”. Y aclara que habrá una edición de lujo del álbum que incluirá una versión que él hizo a los 13 años de la canción Someday at Christmas , de Stevie Wonder, la única celebridad con la que se quedó con ganas de hacer un dueto. Se ríe imitando la voz aguda que tenía a esa edad. En Mistletoe , coinciden los críticos, su voz ha conseguido el punto justo de madurez.
“Busco una chica que crea en mi”
Posan juntos en todas las entregas de premios. Tomados de la mano en Hawaii o en Brasil, Justin Bieber y Selena Gomez parecen inseparables. Han decidido mostrarse, pero no hablar de lo tangible, amordazando para eso a la prensa. La ácida conductora Ellen De Generes, aún sabiendo que era un tema en las lista de los temas no negociables, no pudo evitar preguntarle esta semana a Justin en vivo por qué siempre le está besando la mejillita a Selena. “Sus mejillas son muy besables”, fue su única alusión al tema picante. La cantante y actriz, un año mayor, comienza a experimentar la vida post Disney, después de terminar su famoso show Los hechiceros de Waverly Place y lanzar un álbum con su banda The Scene. Ella tampoco permite que se le pregunte sobre él. Hay que leer entrelíneas en las respuestas de Justin para vislumbrar las claves de este romance “teen”.
¿Una fan podría ser tu novia? Sí, por qué no. Busco una chica que crea en mí y no sólo en quien soy ahora. No estaría con una fan si ella estuviera enamorada de “Justin Bieber-el artista”. Tengo que estar con alguien que simplemente esté enamorada de mí, que soy sólo “Justin”.
Tu nueva canción “Mistletoe” es muy romántica. ¿Y vos? Me considero muy romántico; mi mamá hizo un buen trabajo criándome, me convirtió en una persona humilde y muy, muy sensible. Creo que las cosas más románticas para hacer son aquéllas a las que le dedicás tiempo, por ejemplo, cuando le preparás a tu novia un picnic. Me encanta que vaya a contarle a sus amigas que yo se lo hice.
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